
¿Queremos más sacerdotes? Oremos en familia por ellos
Estamos a punto de comenzar agosto y la Iglesia ha dedicado este mes para orar por la santificación de nuestros sacerdotes.

Estamos a punto de comenzar agosto y la Iglesia ha dedicado este mes para orar por la santificación de nuestros sacerdotes.

Las causas de la desilusión son diversas: fracasos, errores, equivocaciones, etc. Pero lo que importa es saber responder sin dejarse abatir.

“De noche, especialmente, es hermoso creer en la luz”. Esta frase de Platón, nos habla de la fe en lo que no se ve y la esperanza de obtenerlo.

La gratitud es una virtud que transforma la manera en que vemos la vida.

Llevemos con confianza ante Jesús nuestras enfermedades, y las de nuestros seres queridos. Jesús nos curará para que podamos ser libres.

Secundemos al Papa pidiendo que no falte la esperanza, en especial, en quienes estén desanimados, fracasados y sin ver claro el futuro, incluso en la última hora de su vida.

Papá debe estar al pendiente de que cada niño reciba los sacramentos que le tocan, que reciba la formación espiritual que necesita.

Enseñemos a nuestros hijos a resguardarnos en el Amantísimo Corazón de Jesús.

La palabra de Jesús es para todos, pero actúa en cada uno de manera diferente.

Debemos educar a nuestros hijos para que compartan el Amor que Dios les da a diario y qué mejor lugar para hacerlo que con sus hermanos, con sus papás, y con los más cercanos.

Se dice que los defectos son los ladrillos que construyen la fuerza de la personalidad.

El arma favorita del demonio es la mentira, pues logra hacer desconfiar y desunir. El papa León XIV invita erradicar del hombre, y en la Iglesia, toda división.