
El camino a la paz. Ser signo de esperanza
Estando en el Año de la Esperanza, el papa León XIV les dijo a los jóvenes que ellos pueden llevar un mensaje de esperanza, una luz para la ciudad de Roma, para Italia y para el mundo entero.

Estando en el Año de la Esperanza, el papa León XIV les dijo a los jóvenes que ellos pueden llevar un mensaje de esperanza, una luz para la ciudad de Roma, para Italia y para el mundo entero.

Dios siempre nos escucha, incluso cuando hayamos cometido errores. Y si a veces no responde como queremos es porque obra con una sabiduría y providencia que van más allá de nuestra comprensión.

El servicio y la escucha son dos dimensiones gemelas de la acogida. Ambas importantes: por una parte, vivir nuestra fe en las acciones concretas y en nuestros deberes, según la vocación de cada uno.

Estamos a punto de comenzar agosto y la Iglesia ha dedicado este mes para orar por la santificación de nuestros sacerdotes.

Las causas de la desilusión son diversas: fracasos, errores, equivocaciones, etc. Pero lo que importa es saber responder sin dejarse abatir.

“De noche, especialmente, es hermoso creer en la luz”. Esta frase de Platón, nos habla de la fe en lo que no se ve y la esperanza de obtenerlo.

La gratitud es una virtud que transforma la manera en que vemos la vida.

Llevemos con confianza ante Jesús nuestras enfermedades, y las de nuestros seres queridos. Jesús nos curará para que podamos ser libres.

Secundemos al Papa pidiendo que no falte la esperanza, en especial, en quienes estén desanimados, fracasados y sin ver claro el futuro, incluso en la última hora de su vida.

Papá debe estar al pendiente de que cada niño reciba los sacramentos que le tocan, que reciba la formación espiritual que necesita.

Enseñemos a nuestros hijos a resguardarnos en el Amantísimo Corazón de Jesús.

La palabra de Jesús es para todos, pero actúa en cada uno de manera diferente.