
La fuerza del amor. Actitud ante el tiempo
El amor es el que da fuerza para superar muchos obstáculos.

El amor es el que da fuerza para superar muchos obstáculos.

Consagrar es dedicar voluntariamente a Dios y lo podemos hacer de manera personal y también familiarmente.

Pidamos al Señor que nos enseñe a escuchar su Palabra y a responderle con generosidad para ser cada uno, como la Virgen María, un himno de la alegría que sepamos transmitir a los demás.

Al inicio de la Cuaresma, volvemos a asombrarnos al contemplar el misterio de nuestra salvación.

Este tiempo de cuaresma es el tiempo por excelencia para trabajar en la conversión de nuestro corazón y tenemos una oportunidad de oro para lograr cambiar lo que nos pesa.

Este Año Jubilar ha de ser un nuevo inicio para todos, afirma el Papa Francisco, un tiempo donde todo es “replanteado dentro del sueño de Dios”.
La cuaresma es el tiempo de perdonar las ofensas, de ofrecer disculpas, de corregir los errores y sobre todo de tener abierto el corazón para recibir las gracias de parte de Dios.

Hay que preguntarnos si realmente reconocemos la autoridad única de Jesús, o si reconocemos que Él es nuestro salvador y nadie más lo es.

Si somos libres en cada acto, y cada vez estamos llamados a elegir entre el bien y el mal, la virtud es lo que nos permite tener un hábito hacia la elección correcta.

Se dice que la esperanza es como el sol, pues arroja todas las sombras detrás de nosotros.

Todo católico debe cortar radicalmente con el demonio porque es muy sutil e imperceptible en sus ataques.

1) Para saber «Si amas al Señor, “necesariamente” has de notar el bendito peso de las almas, para llevarlas a Dios.» (San Josemaría, Forja, n. 63,).