
El sentido de la Navidad
Existe una fuerte tendencia a secuestrar la Navidad y convertirla en fiesta pagana o consumista; pero su auténtico sentido es celebrar al Niño Dios.

Existe una fuerte tendencia a secuestrar la Navidad y convertirla en fiesta pagana o consumista; pero su auténtico sentido es celebrar al Niño Dios.

Que el liderato del Papa Francisco nos guíe en el 2015 y el Niño Dios nos depare alegría, paz y aminore tanta explotación, corrupción y dolor humano.

La Diócesis de Ciudad Altamirano ha sufrido mucho. A todos aquellos que engendren violencia, los exhorto a dejarse tocar por nuestro Salvador.

Una joven del grupo anticatólico FEMEN se brincó la valla que circunda el Nacimiento en la Plaza de San Pedro y tomó al niño Jesús para destruirlo.

Cuando sentimos en el corazón algún buen propósito, de querer ser buenos, o arrepentirnos por algo malo que hicimos, es el Señor que nos está llamando.

En Navidad puedes aceptar un regalo o un portal, y convertir un instante en camino apasionante de compromiso, de compartir y construir un mundo mejor.

Existen tres “grados” sacerdotales: diácono, presbítero y obispo. Lo que actualmente se discute en la Iglesia es el celibato de los presbíteros.

Un buen modo de comenzar el día es ofreciéndole nuestras actividades al Señor y a nuestra Madre del Cielo, y encomendarnos al Ángel de nuestra Guarda.

Cuando hay problemas, sentémonos a dialogar como hermanos; y cuando haya divisiones en las comunidades, oremos mucho al Espíritu Santo.

El Papa dice que la Navidad, además de acercarnos al Niño-Dios, a María y José, es salir en busca del “próximo” necesitado, abandonado, triste o solo.

Si olvidamos que Jesús es el centro de la Navidad, nuestra fiesta se torna hipócrita y sin sentido, en donde todos fingimos ser felices una vez al año.

Diversos credos religiosos participan con mucho interés en Conferencia de las Partes de la Convención Marco de la ONU sobre el cambio climático.