
El poder del Amor. La última palabra
Ahora que muchos han aprovechado este tiempo para recibir algunas clases de modo virtual, el papa Francisco nos invita a aprender a través de una cátedra accesible a todos, incluso sin ningún medio electrónico.

Ahora que muchos han aprovechado este tiempo para recibir algunas clases de modo virtual, el papa Francisco nos invita a aprender a través de una cátedra accesible a todos, incluso sin ningún medio electrónico.

La fe en el amor y en la atención de Dios a nuestras plegarias es un don que debemos pedir y aceptar.

La escucha, la contemplación y la oración son parte integrante de la lucha contra las desigualdades y las exclusiones, y a favor de alternativas que sostengan la vida.

David era una persona sensible que amaba la música, la poesía y el canto, y las volvía oración: en un himno de alegría, en un lamento o para confesar su pecado.

Es muy provechoso leer biografías de los santos, pues nos señalan de modo concreto cómo reaccionaron ante diversas circunstancias.

El mensaje cristiano ha llegado al público cautivo necesitado de Dios gracias a la tecnología.

El papa nos invita introducir la oración en nuestra vida, y dejarnos cambiar por Dios, pues Él sabe cómo hacerlo, porque nos conoce a cada uno de nosotros.

La oración de los niños es sencilla. Logran entablar rápidamente una relación con Dios.

Es necesario que nuestros hijos se den cuenta de la importancia que tiene y de los dones y frutos que nos regala el Espíritu Santo.

La oración ilumina el alma, el corazón e incluso el rostro. Y así, ser portadores de alegría, en vez de llevar tristeza o malas noticias.

Dios siempre está a la espera que sus hijos le hablemos a través de la oración. Es paciente y siempre nos responde.

Al impartir la bendición Urbi et Orbi de manera extraordinaria, Francisco nos recordó que la humanidad está en la misma barca y que Dios está con nosotros.