
La vida después de la pandemia
La escucha, la contemplación y la oración son parte integrante de la lucha contra las desigualdades y las exclusiones, y a favor de alternativas que sostengan la vida.

La escucha, la contemplación y la oración son parte integrante de la lucha contra las desigualdades y las exclusiones, y a favor de alternativas que sostengan la vida.

David era una persona sensible que amaba la música, la poesía y el canto, y las volvía oración: en un himno de alegría, en un lamento o para confesar su pecado.

Es muy provechoso leer biografías de los santos, pues nos señalan de modo concreto cómo reaccionaron ante diversas circunstancias.

El mensaje cristiano ha llegado al público cautivo necesitado de Dios gracias a la tecnología.

El papa nos invita introducir la oración en nuestra vida, y dejarnos cambiar por Dios, pues Él sabe cómo hacerlo, porque nos conoce a cada uno de nosotros.

La oración de los niños es sencilla. Logran entablar rápidamente una relación con Dios.

Es necesario que nuestros hijos se den cuenta de la importancia que tiene y de los dones y frutos que nos regala el Espíritu Santo.

La oración ilumina el alma, el corazón e incluso el rostro. Y así, ser portadores de alegría, en vez de llevar tristeza o malas noticias.

Dios siempre está a la espera que sus hijos le hablemos a través de la oración. Es paciente y siempre nos responde.

Al impartir la bendición Urbi et Orbi de manera extraordinaria, Francisco nos recordó que la humanidad está en la misma barca y que Dios está con nosotros.

El encierro por varios días puede generar depresión en los niños, por eso hay que observar su comportamiento y crear actividades que los mantengan ocupados.

La Cuaresma es un tiempo de preparación, de espera, de purificación, de vuelta al señor. Es un tiempo de conversión.