
Cuaresma tiempo de conversión
Como cada año, se llega el tiempo de la cuaresma, que no es otra cosa que un tiempo de preparación para la gran solemnidad de la Pascua.

Como cada año, se llega el tiempo de la cuaresma, que no es otra cosa que un tiempo de preparación para la gran solemnidad de la Pascua.

El viaje de la cuaresma es un éxodo: así como el pueblo judío pasó de la esclavitud a la libertad, nosotros debemos recuperar la libertad dejando la soberbia y falsedad.

La ceniza nos recuerda la caducidad de nuestra vida, la fugacidad de todas las cosas materiales, la banalidad de tantas inquietudes que agitan nuestro corazón.

En el pasado, la Cuaresma era el inicio de 40 días de ayuno, penitencia y oración.

La cuaresma es un tiempo especial donde la misericordia de Dios derrama gracias, para los cristianos es preparación para celebrar la resurrección de Jesucristo.

La cuarentena que debemos guardar coincide con la Cuaresma, tiempo que podemos aprovechar para hacer penitencia y sacar lo mejor de nosotros.

En el desierto se encuentra la intimidad con Dios, el amor del Señor. La Cuaresma propone la ausencia de palabras vanas y hacer espacio a la Palabra de Dios.

La Cuaresma es un tiempo de preparación, de espera, de purificación, de vuelta al señor. Es un tiempo de conversión.

La Cuaresma es el tiempo en que la oración y la penitencia nos ayudan a prepararnos para vivir mejor la Semana Santa.

El carnaval que comienza con la cuaresma no es motivo de cualquier juego, es en conmemoración a un hecho importante dentro de la iglesia el cual hay que respetar.

La cuaresma es un periodo que sirve para reflexionar, perdonar y reencontrarnos con nosotros mismos.

La fe es tener el deseo de encontrar a Dios, de estar con Él, de ser feliz con Él.