
El sentido de la Navidad
Existe una fuerte tendencia a secuestrar la Navidad y convertirla en fiesta pagana o consumista; pero su auténtico sentido es celebrar al Niño Dios.

Existe una fuerte tendencia a secuestrar la Navidad y convertirla en fiesta pagana o consumista; pero su auténtico sentido es celebrar al Niño Dios.

Cuando sentimos en el corazón algún buen propósito, de querer ser buenos, o arrepentirnos por algo malo que hicimos, es el Señor que nos está llamando.

Jesús pudo venir al mundo espectacularmente, pero prefirió una familia. Cada familia ha de recibirlo y lograr que el amor sea lo normal, y no el odio.

En Navidad puedes aceptar un regalo o un portal, y convertir un instante en camino apasionante de compromiso, de compartir y construir un mundo mejor.

Durante el Ángelus de este domingo, el Papa Francisco recordó a los fieles que si sienten las ganas de mejorar, es el Señor quien llama a su puerta.

El Papa dice que la Navidad, además de acercarnos al Niño-Dios, a María y José, es salir en busca del “próximo” necesitado, abandonado, triste o solo.

Si olvidamos que Jesús es el centro de la Navidad, nuestra fiesta se torna hipócrita y sin sentido, en donde todos fingimos ser felices una vez al año.

La Navidad es una oportunidad para reflexionar sobre el cauce y sentido que estamos dando a nuestra vida y la manera como la compartimos con los demás.

La Navidad se ha banalizado hasta convertirla en muestra clara de una sociedad de consumo y materialista, que destaca a Santa Claus y olvida a Jesús.

¡Qué mejor regalo de Navidad para una familia o amigo que Los Santos Evangelios (edición comentada), Ed. Minos. 850 páginas. $170!