
En este mes de mayo, imitemos a María en la vivencia de las virtudes teologales
Mayo nos invita a mirar a María y aprender de ella. Educar con Fe, Esperanza y Amor transforma no solo a nuestros hijos, sino también nuestro corazón.

Mayo nos invita a mirar a María y aprender de ella. Educar con Fe, Esperanza y Amor transforma no solo a nuestros hijos, sino también nuestro corazón.

La misericordia se aprende en casa: educar el corazón también es formar el alma.

En tiempos donde muchos conceptos se relativizan, la familia sigue siendo el primer espacio para enseñar el valor y la dignidad de cada persona. Educar en el respeto a la mujer es formar corazones capaces de reconocer su valor más allá de estereotipos o ideologías.

Tú eres el soporte y el elemento de seguridad familiar. Y la paciencia debe ser la base de todas tus acciones.

La sinodalidad es un concepto nuevo pero que ha existido desde siempre ya que una familia debe caminar siempre unida.

Debemos tener conciencia de que no todo lo que está de moda es bueno, ni todo lo que pocos hacen está mal.

La educación es una actividad que nos permite mejorar constantemente a cada ser humano, en su comprensión, actitudes y plenitud: CEM.

“No hay escuela igual que un hogar decente y no hay maestro igual a un padre virtuoso”: Mahatma Gandhi.

La auténtica educación es la religiosa y de manera muy especial la católica, la cual trae una serie de ventajas que no ofrece algún otro tipo de educación.

El primer ámbito de la educación sigue siendo la familia, en los pequeños gestos que son más elocuentes que las palabras.

Es básico recordar que se educa con el ejemplo, así que debemos empezar por nosotros mismos para que nuestros hijos lo puedan hacer.

La Iglesia forma una parte muy importante de nuestra cultura y de nuestras raíces nacionales y debe ser uno de los puntos de nuestro patrimonio que compartimos como sociedad.