
Serenidad ante la muerte
Impresiona bastante conversar con alguien que le planta la cara a la muerte con serenidad, que acepta serenamente la voluntad de Dios, aunque no la entienda.

Impresiona bastante conversar con alguien que le planta la cara a la muerte con serenidad, que acepta serenamente la voluntad de Dios, aunque no la entienda.

Podríamos pensar que Dios nunca nos perdonará por malgastar los talentos que nos dio. Pero su misericordia y amor son infinitos y siempre está esperándonos.

En su Audiencia, el Papa Francisco propuso el tema de la esperanza que no defrauda, que se fundamenta en el amor que Dios mismo tiene por cada uno de nosotros.

El Papa cuestiona las “falsas esperanzas” que ofrecen algunos ídolos, que alejan de Dios y conducen a la muerte. La esperanza absoluta está en Dios.

Al recordar el Tiempo de Adviento y Navidad, un periodo que despierta la esperanza, el Papa dice que ésta debe colocarse en Dios, y no en ídolos.

El Papa Francisco invita en Navidad a poner un Nacimiento, contemplar cada uno de sus elementos y personajes y encontrar ahí una fuente de esperanza.

Recuerda también la fiesta litúrgica de los Santos Inocentes, y ruega para que «ayuden a todos a estar firmes en la fe».

Sí, podemos festejar la Navidad pese al panorama desolador en el mundo, conscientes de que, ante tanta violencia, nosotros no podemos, pero Él sí puede.

Dios puede servirse incluso de publicaciones así para sembrar un poco de fe en las personas que consumen esos productos.

Con la Carta “Misericordia et misera”, el Papa busca hacernos comprender el misterio del amor de Dios cuando viene al encuentro del pecador.
En misa especial en Casa Santa Marta, el Papa dijo que le gustaría que todas las confesiones religiosas dijeran: “Matar en nombre de Dios es satánico”.

Los Evangelios no reportan la muerte de María. Ella está por encima del pecado; y si la muerte es fruto del pecado, María no tuvo que padecer la muerte.