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Suscriben líderes religiosos “Declaración contra la esclavitud”

El Papa Francisco llamó este martes a todas las personas de fe y a sus líderes, a los Gobiernos, a las empresas, a todos los hombres y mujeres de buena voluntad, a brindar su apoyo férreo y sumarse al movimiento contra la esclavitud moderna, en todas sus formas.

En ocasión de la celebración del “Día Internacional para la Abolición de la Esclavitud”, líderes religiosos suscribieron hoy en el Vaticano la Declaración contra la esclavitud.

La iniciativa, calificada de “histórica” por los propios firmantes, tiene por objeto inspirar a todos los credos y a las personas de buena voluntad de todo el mundo a llevar adelante acciones tanto espirituales como prácticas con el fin de llegar al año 2020 habiendo erradicado las formas modernas de esclavitud de una vez y para siempre y en todo el Planeta.

En su mensaje, el Papa Francisco dijo que, en la actualidad, “la explotación física, económica, sexual y psicológica de hombres, mujeres y niños y niñas encadena a decenas de millones de personas a la deshumanización y a la humillación”.

A pesar de los grandes esfuerzos realizados, el Sumo Pontífice refirió que la esclavitud moderna sigue siendo un flagelo atroz que está presente a gran escala en todo el mundo, en términos de trata de personas, trabajo forzado, prostitución, explotación de órganos.

A nombre de los credos religiosos ahí representados, el Papa Francisco declaró a la esclavitud moderna un “crimen de lesa humanidad”.

“Este crimen –añadió el Papa– se enmascara en aparentes costumbres aceptadas pero en realidad hace sus víctimas en la prostitución, la trata de personas, el trabajo forzado, el trabajo esclavo, la mutilación, la venta de órganos, el mal uso de la droga, el trabajo de niños. Se oculta tras puertas cerradas, en domicilios particulares, en las calles, en automóviles, en fábricas, en campos, en barcos pesqueros y en muchas otras partes”.

Texto de la Declaración contra la esclavitud

A los ojos de Dios cada ser humano, sea niña, niño, mujer o hombre, es una persona libre, y está destinado a existir para el bien de todos en igualdad y fraternidad. Las formas modernas de esclavitud, tales como la trata de personas, el trabajo forzado, la prostitución, el tráfico de órganos, y toda relación que no respete la convicción fundamental de que todas las personas son iguales y tienen la misma libertad y la misma dignidad, constituye un delito grave de lesa humanidad.

Nos comprometemos a hacer todo lo que esté a nuestro alcance dentro de nuestras comunidades de fe y más allá de ellas para trabajar juntos, en pro de la libertad de todos los que son víctimas de la esclavitud y la trata de personas, y en aras de la recuperación de su futuro. Hoy contamos con la posibilidad de poner nuestra conciencia, nuestra sabiduría, nuestra innovación y nuestra tecnología al servicio de la concreción de este imperativo humano y moral.

……

Suscribieron la Declaración: por la Iglesia católica, el Papa Francisco; por los anglicanos, el arzobispo de Canterbury, Justin Welby; un representante hindú y dos budistas, entre ellos, el sumo sacerdote de Malaysia; por el judaísmo, el rabino jefe David Rosen y el rabino Abraham Skorka, amigo de Papa Bergoglio; por los ortodoxos, en representación del patriarca ecuménico Bartolomé, el metropolita Emmanuel, de Francia; por los musulmanes, el subsecretario de Al-Azhar, Abbas Abdalla, Abbas Soliman en representación del gran imán Mohamed Ahmed El-Tayeb, y los grandes Ayatollah Mohammad Taqi al-Modarresi e Sheikh Basheer Hussain al Najafi, además del argentino Sheikh Omar Abboud, también él amigo de Papa Francisco.

@yoinfluyo

Nicasio Villa Rodríguez


 

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