
Una ecología desde la fe
Laudato si’ estudia la íntima relación entre los pobres, la fragilidad del planeta y la convicción de que en el mundo todo está conectado.

Laudato si’ estudia la íntima relación entre los pobres, la fragilidad del planeta y la convicción de que en el mundo todo está conectado.

La unión homosexual como derecho de matrimonio se ve favorecida porque las leyes hacen cultura y ésta facilita la aceptación social de las cosas.

El Papa hace una dura crítica a la falsa teología del progreso, pues hace al hombre amo del mundo, justificando el abuso utilitario de la naturaleza.

Nuestra civilización nació de la fe, no del comercio. Se plantó y desarrolló en torno a una iglesia, no a una factoría, como sucedió con los protestantes.

Laudato si’ es una Encíclica que no sólo expone algunos problemas que afectan el planeta: Llama, además, a cambiar hábitos y tendencias negativas.

EU, como todo imperio, cuando los principios morales que hicieron posible su surgimiento se comienzan a tambalear o perder, va camino a la ruina.

El Tonatiuh y el “nahui ollin” mexicas quedan cristianizados en Santa María de Guadalupe porque ella es, ante todo, la Madre de Jesucristo.

En su Encíclica, el Papa Francisco propone de manera clara y valiente los principios que pueden inspirar positivamente la ecología en la vida cotidiana.

Los principales enemigos a vencer por los jóvenes son el alcohol, la pornografía y en ciertos ambientes, la droga, que queda en tercer lugar.

Cualquier solución verdadera implica la eliminación de un modelo de civilización incapaz de sostenerse, sin depredar la naturaleza y a las personas.

Cuando en casa hay alguien enfermo, se viven heroicidades escondidas que se realizan con ternura y con valentía. ¡Son caricias de Dios!, dice el Papa.

La preocupación ecológica deviene de la dignidad humana; se distancia así de la Deep ecology que iguala al hombre con los demás organismos del planeta.