El rumbo de la Gran Marcha por las familias mexicanas
La trascendencia del gran movimiento ciudadano por la familia en México requiere de 2 objetivos estratégicos para afianzar su legitimidad ante la sociedad.
La trascendencia del gran movimiento ciudadano por la familia en México requiere de 2 objetivos estratégicos para afianzar su legitimidad ante la sociedad.
San Agustín, desde que leyó a Cicerón, a los 19 años de edad, empezó su búsqueda por la verdad. Ojalá, como Agustín, nosotros busquemos la verdad.
Es inquietante que el gobierno, en vez de buscar resolver los problemas reales de la familia, quiera imponer a cualquier costo el llamado matrimonio gay.
Los principales líderes religiosos del planeta se reúnen a invitación del Papa Francisco en el Sacro Convento de Asís, para orar por la paz.
Los mexicanos que marcharon el 10 de septiembre en las ciudades de México, lograron poner en el centro del debate nacional el tema de la familia.
El 15 de septiembre en la liturgia se celebra Nuestra Señora de los Dolores, madre de los cristianos, que nos cuida y no se avergüenza de nosotros.
Con cierta perplejidad, asistí al linchamiento mediático de Santa Teresa de Calcuta, quizá por enojo, por tener que reconocer su encomiable labor.
16 años después de La Pasión de Cristo, en el cine Mel Gibson cocina ya la secuela que lleva por nombre “Resurrección”.
En el Año de la Misericordia, el Papa Francisco canonizó a Santa Teresa de Calcuta, quien es una generosa dispensadora de la misericordia divina.
Quienes hablan de Teresa como un ser excepcional e inimitable, la traicionan, porque la aíslan de las personas comunes con quienes estuvo unida.
Si el presidente decidió traicionar los valores de los mexicanos, los congresistas pueden hacer honor a su curul y frenar la prepotencia del Ejecutivo.
Parte importante de la ciudadanía pide la intervención del Estado para reprimir la libertad de expresión, asociación y religión de los ciudadanos católicos.