
“Hasta el último hombre”: Cine con esperanza
A veces, el cine se regodea del lado más oscuro del hombre; la película de Mel Gibson “Hasta el último hombre”, destaca la luz que hay en el corazón humano.

A veces, el cine se regodea del lado más oscuro del hombre; la película de Mel Gibson “Hasta el último hombre”, destaca la luz que hay en el corazón humano.

La parábola del pobre Lázaro y el rico nos invita a abrir la puerta de nuestro corazón al necesitado, porque cada persona es un don, sea vecino o un pobre desconocido.

La vida de la Iglesia católica en Japón hoy se recuerda por dos sucesos: la beatificación del samurái Takayama Ukon la película “Silencio”, de Martín Scorsese.

Dar “cuotas de género” como lo hizo la película “Moonlight”, sólo acentúa la desigualdad que se pretende eliminar.

Los Apóstoles discutían quién era el más importante de ellos. El Papa Francisco nos invita a recuperar la vergüenza que nos hará rechazar esos deseos egoístas.

El Papa Francisco concedió a El País una entrevista, a lo largo de la cual se deja ver su astucia evangélica, al aprovechar cada respuesta para evangelizar.

La “Silencio”, de Martin Scorsese, incomoda a personas de fe, porque los dos protagonistas son apóstatas, pero quizá expresa la tibieza del cristiano occidental.

La felicidad de los pobres de espíritu tiene dos dimensiones: 1) la sobriedad, y 2) el reconocimiento de que el mundo es bendición.

Impresiona bastante conversar con alguien que le planta la cara a la muerte con serenidad, que acepta serenamente la voluntad de Dios, aunque no la entienda.

Podríamos pensar que Dios nunca nos perdonará por malgastar los talentos que nos dio. Pero su misericordia y amor son infinitos y siempre está esperándonos.

Las marchas por la paz (2004) y por la familia (2016) fueron impresionantes, porque los mexicanos sí saben quién es el “Masiosare”: la corrupción y la violencia.

En el libro “Últimas conversaciones”, una larga entrevista de Peter Seewald a Benedicto XVI, el Papa emérito se muestra tal y como es.