
El “Hospital de Campaña”. En el funeral del papa
Cuando el papa Francisco acudió la última vez al hospital, agradeció a todos, asegurando su oración por cada uno y pidiendo oraciones por él.

Cuando el papa Francisco acudió la última vez al hospital, agradeció a todos, asegurando su oración por cada uno y pidiendo oraciones por él.

A vivir esperanzados en el futuro, para no quedarnos estancados en las ilusiones de este mundo o encerrados en la tristeza.

Para alimentar esta alegría, podemos seguir el ejemplo de aquellas mujeres: ir al encuentro del Resucitado, ya que Él es la fuente de una alegría que nunca se agota.

El pozo, en el antiguo Oriente Medio, era un lugar de encuentro, donde a veces se conciertan matrimonios, es un lugar de compromiso.

En esta Cuaresma, levantemos también la mirada hacia Jesús crucificado, y dejemos que Jesús se encuentre con nosotros. En Él encontraremos la esperanza y podremos renacer.

El papa Francisco nos invita a imitar el ejemplo de Simeón y Ana, estos «peregrinos de la esperanza» que tienen ojos límpidos capaces de ver más allá de las apariencias

“Apunta a la luna. Si fallas, podrías dar a una estrella”, esta frase del exitoso empresario y filántropo William Clement Stone nos invita a mirar alto.

El amor es el que da fuerza para superar muchos obstáculos.

Pidamos al Señor que nos enseñe a escuchar su Palabra y a responderle con generosidad para ser cada uno, como la Virgen María, un himno de la alegría que sepamos transmitir a los demás.

Al inicio de la Cuaresma, volvemos a asombrarnos al contemplar el misterio de nuestra salvación.

Este Año Jubilar ha de ser un nuevo inicio para todos, afirma el Papa Francisco, un tiempo donde todo es “replanteado dentro del sueño de Dios”.

Hay que preguntarnos si realmente reconocemos la autoridad única de Jesús, o si reconocemos que Él es nuestro salvador y nadie más lo es.