
¡Nuestra familia puede adoptar un sacerdote!
Agosto es el mes que la Iglesia ha dedicado a orar por los sacerdotes y nosotros como familia podemos sumarnos de muy variadas formas.

Agosto es el mes que la Iglesia ha dedicado a orar por los sacerdotes y nosotros como familia podemos sumarnos de muy variadas formas.

Cuando no escuchamos, nos perdemos de la posibilidad de conocer a fondo a las personas o situaciones.

Repetimos el Padre Nuestro sin darnos cuenta lo importante que es, pues fue Jesús quien nos ha enseñado a llamarle a Dios “Padre”.

Enseñar a nuestros hijos la diferencia de los hechos buenos y malos ayudará a que esgojan el camino que quieren tomar en su vida.

Honrar a los padres significa realizar acciones concretas y sinceras que expresan dedicación, afecto y cuidado.

Para transmitir la fe, no bastan las palabras, las ideas, sino se precisa que vayan acompañadas de la misma fe.

Una relectura adecuada de los derechos puede conculcar el derecho de los padres a educar a los hijos según sus propias convicciones, y quien arrebataría tal derecho sería la ONU, que lo proclama en sus propias declaraciones, ¿cabe una mayor esquizofrenia institucional?

“Un pueblo que es capaz de tener hijos y después los muestra, los hace ver así, como diciendo: este es mi tesoro, es un pueblo que tiene esperanza y tiene futuro”

San Josemaría animaba a tener “los mismos sentimientos de Jesucristo” y manifestar esa actitud principalmente con quien tenemos más a mano.

El profesor no está respaldado por los alumnos, los padres, ni por las leyes. Como mago, realiza su labor cuidando de no vulnerar ninguna prerrogativa.

Como dijo Viktor Frankl, los padres no deberían tener miedo de exigirle demasiado a sus hijos; lo que deberían temer, es exigirles demasiado poco.

El milagro por el cual se canonizó a los padres de Santa Teresita del Niño Jesús sucedió hace 7 años y fue la curación de una niña llamada Carmen.