
Encuentro en el Hogar San José
Jesús no abandona a nadie que sufre, mucho menos a ustedes, niños y niñas, que son sus preferidos.

Jesús no abandona a nadie que sufre, mucho menos a ustedes, niños y niñas, que son sus preferidos.

El Papa Francisco dijo que “creemos y sabemos que la muerte y el odio no son la última palabra pronunciada sobre la vida humana. Ser cristianos implica una nueva perspectiva: una mirada llena de esperanza”.

La idea de morir puede causar temor o angustia, pero la muerte ha sido ya vencida y nosotros podemos compartir esa victoria y conseguir también la vida eterna.

En el rezo del Regina Coeli, el Papa Francisco pide que en los 50 días de la Pascua nos dirijamos a la Virgen María, que hasta Pentecostés ocupa el lugar del Ángelus.

San Pablo pone en evidencia el vínculo estrecho entre la fe y la esperanza. Él afirma que Abraham «creyó, esperando contra toda esperanza».

El Papa cuestiona las “falsas esperanzas” que ofrecen algunos ídolos, que alejan de Dios y conducen a la muerte. La esperanza absoluta está en Dios.

México dice honrar a sus muertos, pero paradójicamente nos sumimos en la indiferencia hacia los miles de fallecidos víctimas del crimen organizado.

La dignidad humana debe ser respetada desde el inicio de la vida hasta la muerte natural, representada también en el trato que damos al cuerpo de los difuntos.

La realidad del más allá no es un cuento fácil inventado para igualmente fáciles pero falsos consuelos. Es, simple y llanamente, la realidad.

Según esto, las mujeres que asisten a servicios religiosos cuando menos una vez a la semana, tienen menos riesgo de muerte por enfermedad cardiovascular.

El 1 de noviembre celebramos y pedimos la intercesión de aquellos que, al término de su vida terrena han llegado a Dios y ahora son felices para siempre.

Padre Flaviano Amatulli explica para yoinfluyo.com la diferencia entre Evangelio y cultura, así como la distinción entre piedad popular y religiosidad popular.