
El Papa en la cárcel. “Alzad vuestra mirada”
Ser humano y ser cristiano no consiste en no equivocarse sino en crecer en la capacidad de convertirse, arrepentirse y, sobre todo, de reconciliarse y de perdonar, afirmó el Pontífice.

Ser humano y ser cristiano no consiste en no equivocarse sino en crecer en la capacidad de convertirse, arrepentirse y, sobre todo, de reconciliarse y de perdonar, afirmó el Pontífice.

Enseñar a nuestros hijos a amar la Eucaristía es ayudarles a descubrir que nunca están solos y que Dios camina con ellos cada día.

Mayo nos invita a mirar a María y aprender de ella. Educar con Fe, Esperanza y Amor transforma no solo a nuestros hijos, sino también nuestro corazón.

1) Para saber El relato de san Juan sobre la Resurrección tiene un gran valor, pues no lo escribió porque así se lo hubieran dicho, sino

A veces, lo más valioso está en lo cotidiano. Ahí también se encuentra el sentido, la fe y la alegría.

Las llagas de Cristo no son derrota: son la prueba de un amor que vence todo.

La misericordia se aprende en casa: educar el corazón también es formar el alma.

La Pascua no es solo un día… son 50 días para vivir con alegría, fe y esperanza.
Que se note en tu actitud, en tu familia y en cómo enfrentas cada momento.
#Pascua #Fe #Familia #Esperanza

La Sagrada Escritura es un espacio privilegiado de encuentro en el que Dios sigue hablando a los hombres y a las mujeres de todos los tiempos, para que, escuchándolo, puedan conocerlo y amarlo.

“Tenemos dos oídos y una lengua para escuchar más y hablar menos”.
En su primer mensaje de Cuaresma, el Papa León XIV invita a poner a Dios en el centro y comenzar la conversión aprendiendo a escuchar.

La Cuaresma se construye día a día y en familia. Pequeños sacrificios, actos de amor, oración y reflexión pueden transformar este tiempo en una experiencia espiritual profunda. Aún estamos a tiempo de prepararnos y vivir un Miércoles de Ceniza con verdadero sentido.

1) Para saber “La amistad o nace entre iguales o los hace tales”. Con esta frase de san Agustín, el Papa León XIV nos recuerda que