Sábado Santo: luto y reflexión

En este día debemos acompañar y apoyar a la Virgen María ante la gran pérdida que ha tenido, además de preparar nuestro cuerpo y alma para la resurrección de Jesucristo.

Este día te puede servir para que realices una reflexión tanto personal como en familia.

En Sábado Santo no se celebra nada, ya que Jesucristo acaba de morir crucificado, este día representará un momento de perdón y preparación para el momento de la resurrección. 

Durante el día no hay celebraciones eucarísticas ya que se guarda luto, se dirigen oraciones y rosarios a María, ya que su hijo acaba de morir, hasta que por la noche se realiza la Vigilia Pascual donde se lleva a cabo la celebración del fuego nuevo. 

En la celebración el sacerdote bendice el fuego del  cual se enciende el cirio pascual y se recita el Pregón Pascual. Jesús es el fuego nuevo de todo y en todos, además se leen las siete lecturas desde la Creación hasta la Resurrección. La lectura del éxodo es muy relevante ya que cuenta el paso de los israelitas y cómo fueron salvados por Dios de las tropas egipcias siendo la pascua judía. Más tarde los fieles renuncian a Satanás y a sus tentaciones en la renovación de las promesas bautismales.

Durante el día te puede servir para que realices una reflexión tanto personal como en familia. Personalmente puedes dedicar tus oraciones a la Virgen y pensar en las cosas de las que te arrepientes, de las malas acciones que has cometido y si es posible pedir perdón a tus seres queridos en caso de haberlos lastimado u ofendido, mientras que de manera familiar pueden realizar una sesión para rezar juntos el rosario y disculparse unos con otros por las peleas u ofensas que se han hecho, recordándose en todo momento el gran amor que hay unos por otros. 

Este día es para acompañar y apoyar a María en la terrible tristeza que siente tras haber presenciado la tortura y la pérdida de su hijo, es nuestro deber abrazarla y estar con ella durante este sufrimiento.

El Sábado Santo es el penúltimo día de la Semana Santa por lo que tu corazón y alma deben prepararse para cerrar adecuadamente este momento de reflexión y de cercanía con Jesucristo, que será el Domingo de Resurrección cuando se celebra que Cristo ha muerto y resucitado por nosotros, y ahora se encuentra en el Reino de los Cielos y en cada sagrario esperándonos.

 

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@voxfides

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