
Fin de año
Cuando un año concluye termina una página de nuestra vida. Al vivirla la escribimos, al mirarla en retrospectiva intuimos que no caminamos solos.

Cuando un año concluye termina una página de nuestra vida. Al vivirla la escribimos, al mirarla en retrospectiva intuimos que no caminamos solos.

Este año el Belén colocado en la Plaza de San Pedro tiene un motivo particular.

“Nosotros los cristianos tenemos necesidad de participar en la Misa dominical porque sólo con la gracia de Jesús, con su presencia viva en nosotros y entre nosotros, podemos poner en práctica su mandamiento”

¿Cómo vivir en paz en medio de un pueblo que ha sido testigo mudo de la masacre?

La vida del cristiano ha de ser un crecimiento, y para ello hay que llevar el estilo de vida del cristiano: “Es un estilo como el de Jesús, sustentado en la humildad”.

La liturgia celebra el misterio de Jesucristo a lo largo del año. Al hacerlo, también invita reflexionar sobre el misterio del hombre mismo.

Cada vez que veamos una cruz, hemos de ver en ella el inmenso amor de Dios por nosotros y agradecérselo.

Una relectura adecuada de los derechos puede conculcar el derecho de los padres a educar a los hijos según sus propias convicciones, y quien arrebataría tal derecho sería la ONU, que lo proclama en sus propias declaraciones, ¿cabe una mayor esquizofrenia institucional?

Se comprende la ingenuidad de un niño, pero ya de mayores, no podemos permitirnos ser ingenuos y caer en los engaños y tentaciones de la corrupción.

En lugar de considerar a estas personas como criminales, deben tratarse como enfermos. Ahora bien, si son enfermos, ¿cuál es su grado de culpabilidad?

El Papa quiere dar respuesta a algunas preguntas importantes sobre la Eucaristía y la Misa, “para redescubrir, o descubrir, como a través de este misterio de la fe resplandece el amor de Dios”.

Esta forma de vida resulta muy superficial y suele entrar en crisis al encontrarse con el dolor o la muerte.