
Un tiempo para afinarse, “Detente” en esta Cuaresma
La Cuaresma es tiempo rico para desenmascarar qué nos impide detenernos, qué impide dejar que nuestro corazón vuelva a latir con el palpitar del Corazón de Jesús.

La Cuaresma es tiempo rico para desenmascarar qué nos impide detenernos, qué impide dejar que nuestro corazón vuelva a latir con el palpitar del Corazón de Jesús.


Esa espiral del silencio coloca en la oscuridad muchas injusticias que se cometen continuamente, haciendo que la opinión pública no sea sensible a ellas.

En la Misa, la eternidad se introduce en el tiempo para poner de manifiesto que éste, todo el tiempo, está transido de eternidad.