
En el mes de octubre. La respiración del alma
La Santísima Virgen María descubre intrigas diabólicas, es abogada de los pecadores y camino seguro del cielo.

La Santísima Virgen María descubre intrigas diabólicas, es abogada de los pecadores y camino seguro del cielo.

La persona humana ha sido creada para estar en comunión con Dios.

Recordemos que el hombre fue creado por Dios “a su imagen y semejanza”, pero al pecar se desfiguró.

La penitencia no es más que aceptar voluntariamente todas nuestras cruces diarias. Por pequeñas que sean y aceptarlas con amor.

Marzo es el mes dedicado a San José quien, de acuerdo con San Francisco de Sales, fue: “más valiente que David y más sabio que Salomón”.

De algo tan detestable como es el pecado, si conduce al arrepentimiento y al dolor de amor, produce frutos maravillosos de santidad.

La libertad parece que solo la sabemos valorar cuando la perdemos. Pero la libertad es un tesoro que nos ha sido concedido, más que un derecho adquirido.

La verdadera libertad se alcanza al experimentar el amor de Dios. Jesús rompió la esclavitud del pecado, para que seamos capaz de amar y entrar en unión con Dios.

La libertad no consiste en hacer lo que a uno le venga en gana, o lo que quiera. Consiste más en querer lo que uno hace, en amar lo que hace.

Dios desea la salvación de todos. Por ello estamos ciertos que nunca nos faltarán las luces para encontrar la verdad.

Si queremos ver a Dios, se requiere tener la pureza del corazón. “Bienaventurados los limpios de corazón, porque ellos verán a Dios”.

El papa Francisco afirmó que es una gracia entender que, bien mirado, el pecado es un regalo de Dios. Cuando se entiende, viene el llanto del arrepentimiento.