
La ONU es bipolar
La ONU parece sufrir de bipolaridad, puesto que por un lado apoya la conmemoración del Día Internacional del Síndrome de Down y por otro lado promueve el aborto como un derecho humano.

La ONU parece sufrir de bipolaridad, puesto que por un lado apoya la conmemoración del Día Internacional del Síndrome de Down y por otro lado promueve el aborto como un derecho humano.

Una relectura adecuada de los derechos puede conculcar el derecho de los padres a educar a los hijos según sus propias convicciones, y quien arrebataría tal derecho sería la ONU, que lo proclama en sus propias declaraciones, ¿cabe una mayor esquizofrenia institucional?

En lugar de considerar a estas personas como criminales, deben tratarse como enfermos. Ahora bien, si son enfermos, ¿cuál es su grado de culpabilidad?

La ONU ya no nos representa, sus decisiones y líneas de acción no están necesariamente respaldadas por la mayoría de los países involucrados, ya no garantiza una defensa eficaz de los derechos humanos.

La comisión de la ONU sobre el estatus de la Mujer emanó un importante documento, “Empoderamiento económico de la Mujer en un cambiante mundo del trabajo”.

La ONU pretende inventar nuevos supuestos “derechos” que en la práctica desplazan a los legítimos derechos reconocidos en la Declaración Universal.

El 2015 se caracterizó por los constantes llamados a la paz y a ser misericordiosos como Dios, hechos por el Papa Francisco.

La bandera de la Santa Sede fue izada por primera vez en la historia de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) el pasado 25 de septiembre.

El Papa Francisco dio un contundente mensaje contra la “Cultura del Descarte” a los líderes mundiales reunidos en la sede de la ONU.

La Madre Teresa nos enseña el valor de las cosas sencillas pero hechas con amor; por ello, pongamos un grano de arena para construir un mundo mejor.

Existe una especie de complicidad social, en donde todos nos indignamos por tamaño escándalo, pero casi nada se hace por eliminar sus causas.

El Papa Francisco se reune en privado con Ban Ki Moon, Secretario General de la ONU, ya que este ofreció un discurso en la Pontificia Academia de las Ciencias.