
Seamos una familia Guadalupana, una familia que lleve a Cristo a todos los que nos rodean
La Virgen de Guadalupe es un hermoso instrumento de Dios para traer la paz y forjar nuestra patria.

La Virgen de Guadalupe es un hermoso instrumento de Dios para traer la paz y forjar nuestra patria.

San José es el modelo de padre, por haber tenido el honor de ser el papá terrenal de Jesús y tener que defender a su hijo de las asechanzas de quienes querían dañarlo.

Repetimos el Padre Nuestro sin darnos cuenta lo importante que es, pues fue Jesús quien nos ha enseñado a llamarle a Dios “Padre”.

Un peligro de quien habla de Dios es no hablar con él. Para hablar de Dios primero hay que hablar con él.

Los cristianos debemos crear un ambiente alegre en casa para que nuestra familia viva coherentemente la alegría de la Pascua.

El Catecismo de la Iglesia afirma de María: sus manos, sus ojos, su actitud son un “catecismo” viviente y siempre apuntan al fundamento, el centro: Jesús.

La oración de Jesús y de los santos nos muestra que se puede alabar siempre en las buenas y en las malas porque Dios es el amigo fiel.

La Biblia dice escuetamente que eran “unos magos que venían de oriente”. No menciona la palabra “reyes”, la cual se introdujo poco tiempo después.

La celebración del nacimiento de Jesús es un hecho histórico al grado que los calendarios y sus referencias al pasado la situaron como el año cero.

El tema de por qué Jesús eligió salvarnos a través de su sufrimiento en la Cruz es una paradoja.

Los maestros tienen un papel fundamental en la formación humana por eso debemos ser agradecidos con ellos.

Es necesario pedir al Señor por la salud, por el remedio misericordioso a la pandemia, pero además hay que pedir que Jesús nos dé Su paz.