
Las máscaras que ocultan. La ley perfecta
Las leyes o mandatos tienen su razón de ser, no simplemente son órdenes que cumplir.

Las leyes o mandatos tienen su razón de ser, no simplemente son órdenes que cumplir.

Tanto la teología como la inteligencia artificial nos conducen a la misma conclusión. La libertad es capacidad de elegir, pero no es eso primordialmente.

La alegría cristiana está acompañada del sentido del humor, en cambio, el mal humor no es un signo de santidad.

El mutuo cariño de los padres es fuente de alegría para los hijos y una escuela para aprender a expresar su amor.

La pandemia nos ha golpeado a todos, pero es verdad que particularmente a quienes han perdido un ser querido o incluso varios.

Cada conversión es un acto concreto de amor de Dios. El Señor sólo espera nuestra libre y amorosa correspondencia para actuar en nuestros corazones.

La familia debe ser un lugar seguro para cuidar la vocación de nuestros hijos y donde haya un ambiente adecuado a lo que cada uno de ellos va descubriendo.

En 70 años de sacerdocio, Benedicto XVI ha tenido que hacer frente a dramáticas situaciones y en medio de ellas ha encontrado el camino para mantenerse fiel a Dios.

Repetimos el Padre Nuestro sin darnos cuenta lo importante que es, pues fue Jesús quien nos ha enseñado a llamarle a Dios “Padre”.

Los hijos son todo lo que le da razón de ser a nuestra vida de papás. Son todo aquello que es valioso y por lo que vale la pena vivir y gastarse cada mañana.

Un peligro de quien habla de Dios es no hablar con él. Para hablar de Dios primero hay que hablar con él.

La perfección de lo humano es lo cristiano, debido a que Jesús es perfecto hombre y perfecto Dios, modelo acabado de toda perfección humana.