
Noviembre y los difuntos
Noviembre es el mes que la Iglesia tradicionalmente dedica a pensar en los difuntos, a traer su recuerdo y a pedir especialmente por ellos.

Noviembre es el mes que la Iglesia tradicionalmente dedica a pensar en los difuntos, a traer su recuerdo y a pedir especialmente por ellos.

Así como oramos por “nuestros” difuntos, debemos orar por los “otros” difuntos o moribundos.

Le pedimos a Dios ese día, el 2 de noviembre, que muestre su misericordia a nuestros difuntos, les perdone y les haga partícipes de su gloria en el cielo.

La dignidad humana debe ser respetada desde el inicio de la vida hasta la muerte natural, representada también en el trato que damos al cuerpo de los difuntos.

El Padre Ricardo Ávalos explica aspectos de la reciente Instrucción de la Iglesia Católica sobre el trato a los restos mortales de los difuntos.

La Iglesia recuerda a los difuntos en noviembre, y premia con indulgencia plenaria ir a cementerios y columbarios los primeros ocho días de noviembre.

El 1 de noviembre celebramos y pedimos la intercesión de aquellos que, al término de su vida terrena han llegado a Dios y ahora son felices para siempre.