Conmemorar encuentro de Pablo VI y el Patriarca Atenágoras, animar proceso de paz en Oriente Medio y confirmar en la fe a las comunidades cristianas.

La puerta de la clemencia. Fin del Jubileo
Porque ¡Dios es amor! Esta es la revelación inefable, de la que el Jubileo, con su pedagogía, con su indulgencia, con su perdón y finalmente con su paz… nos ha querido llenar el espíritu hoy y siempre: ¡Dios es amor!



