{youtube}maoco3-bCMY{/youtube}
Liliana Jiménez
Juan Pablo II, difundió sus mensajes sobre la importancia de la vida y la familia llegando al corazón de cada creyente, con palabras llenas de razón.
{youtube}maoco3-bCMY{/youtube}
Liliana Jiménez
Juan Pablo II, difundió sus mensajes sobre la importancia de la vida y la familia llegando al corazón de cada creyente, con palabras llenas de razón.

El verdadero progreso no consiste solamente en tener más tecnología, riqueza o poder. También necesitamos ser mejores, vivir en la verdad y defender la dignidad de cada persona. La inteligencia artificial y las nuevas ciencias deben estar al servicio del ser humano, no al revés.

El Papa ha señalado que la justicia social nos corresponde a todos. Si cumplimos con nuestros deberes y hacemos el bien siguiendo el dictado de nuestra conciencia apoyada en el bien y la verdad, contribuiremos a la paz y al bien común.

Cada familia puede ser una pequeña Iglesia doméstica. Vivir la fe con alegría, educar con el ejemplo, formarse y caminar junto a la comunidad ayuda a fortalecer la vida espiritual y a transmitir la esperanza cristiana a las nuevas generaciones.

Este agosto, oremos por nuestros sacerdotes y acompañémoslos con gratitud, respeto y cercanía. Cuidar su vocación también fortalece a toda la comunidad.

La subsidiariedad recuerda que el Estado debe servir a la sociedad, promover la participación y respetar la libertad de las personas y las comunidades.