La resurrección de Jesús

La resurrección de Jesús es el hecho más importante dentro del cristianismo y María Magdalena fue la primera en verlo.

La resurrección de Jesús fue presenciada por ciertas personas, entre ellas María Magdalena y los discípulos del camino a Emaús 

Después de haber dado la vida por nosotros muriendo crucificado, Jesús resucitó al tercer día que conocemos como el Domingo de Resurrección.

María Magdalena

Estuvo presente durante la pasión de Cristo y al pie de la cruz con la Madre de Jesús. Observó como lo sepultaban y fue la primera en visitar el sepulcro y notar que el cuerpo de Jesús no estaba.

Santa María Magdalena es una de las discípulas más fieles y que el Señor escogió para ser testigo de su resurrección ante los apóstoles, asimismo es ejemplo para toda mujer de la Iglesia y de auténtica evangelizadora, es decir, de una evangelizadora que anuncia el mensaje gozoso central de la Pascua, que Jesús está vivo. que ha vencido a la muerte.

María Magdalena no solamente fue la primera en atestiguar la resurrección de Jesús, sino que también, tuvo el privilegio de ser enviada por el Señor a anunciar esta buena noticia a los discípulos.

Discípulos del camino a Emaús

Al día siguiente de que María Magdalena notara la ausencia del cuerpo de Jesús en el sepulcro, se dio a conocer que había resucitado de entre los muertos y dos sus discípulos se dirigieron al pueblo de Emaús.

Durante el camino de estos dos discípulos solamente hablaban de los sucesos en torno a la muerte de Jesús. En un punto del camino, el mismo Jesús se les acercó y se les unió en la charla.

Jesús sin ser reconocido ante los discípulos les preguntó: ¿Qué pláticas son estas que tenéis entre vosotros mientras camináis, y por qué estáis tristes?

Uno de los discípulos con cara triste respondió: ¿Eres tú el único forastero en Jerusalén que no has sabido las cosas que en ella han acontecido en estos días?

Los discípulos le platicaron a Jesús los hechos sucedidos desde la condena hasta la ausencia del cuerpo de Jesús del sepulcro. 

Jesús respondió con una pregunta: ¿No era necesario que el Cristo padeciera estas cosas, y que entrara en su gloria?

Al llegar a la aldea, Jesús iba a continuar hacia otro camino, pero fue invitado a quedarse por los discípulos: “Quédate con nosotros, porque se hace tarde, y el día ya ha declinado”.

Una vez sentados en la mesa Jesús tomó el pan, lo bendijo, lo partió, y se los dio. Fue entonces cuando los discípulos pudieron reconocerlo y Jesús desapareció de su vista.

Los discípulos se decían el uno al otro: “¿No ardía nuestro corazón en nosotros, mientras nos hablaba en el camino, y cuando nos abría las Escrituras?”.

Regresaron a Jerusalén para hallar a los otros discípulos reunidos y decirles que Jesús había resucitado y contándoles el acontecimiento del camino y el pan. 

Así, Jesús resucitando entre los muertos se apareció a más de 500 personas, entre éstas a sus discípulos y seguidores en un lapso de 40 días antes de ascender al cielo, para sentarse a la diestra de Dios.

 

Con información de ACIPRENSA, BBC NEWS.

 

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