
¡A cantar villancicos!
Para que siga brillando en México la gran celebración de Navidad, los invito a no dejar la tradición de escuchar en familia los antiguos villancicos.

Para que siga brillando en México la gran celebración de Navidad, los invito a no dejar la tradición de escuchar en familia los antiguos villancicos.

La Conferencia del Episcopado Mexicano puso al servicio de todos, el sitio web oficial: www.papafranciscoenmexico.org, con motivo de la histórica visita.

Lo realmente importante no es que nos visita Francisco, sino que en realidad viene Pedro. ¿Y a qué viene Pedro? A confirmar nuestra fe.

Hace pocas semanas murió Pepina Prendes, mi segunda madre. Su biografía puede resumirse en una frase: buscar a Dios, para dejarse encontrar por Él.

«Gaudete»: estamos llamados a causar gozo en los demás, ese gozo que no somos nosotros, sino Jesús, pero Jesús que se comunica a través de nosotros.

Como dijo Viktor Frankl, los padres no deberían tener miedo de exigirle demasiado a sus hijos; lo que deberían temer, es exigirles demasiado poco.

A veces, basta una sonrisa, un trato amable y digno para devolverle a una persona la confianza y disiparle temores. Hagamos “lo que a Dios le gusta más”.

Confiemos en Santa María de Guadalupe y vivamos como hijos de Dios, y no nos extrañemos de que “en pleno invierno florezcan rosas de Castilla”.

Mientras los “poderosos de la tierra” tomaban sus machetes para matar al lobo, el pobre de Asís caminó a su encuentro y lo encontró en su madriguera.

El llamado nuevo ateísmo busca abrirse camino con “memes” y argumentos simples, capaces de confundir, pero que no resisten una seria crítica intelectual.

Es con la aparición de la Virgen de Guadalupe que los pueblos empiezan a unirse en un territorio con una misma Fe, una misma lengua y una misma cultura.

He pensado mucho en la parábola de Jesús sobre Lázaro y el rico. ¡Seremos juzgados no quién sabe por qué cosa, sino por no haber reparado en los demás!