Amar a la Virgen de Guadalupe es amar a su Hijo

Virgen de Guadalupe

Venerar a la Virgen de Guadalupe significa tener un vínculo con Jesús y amarlo.


A los católicos muchas veces nos critican por amar a la Virgen María y a los mexicanos en especial nos cuestionan mucho el amor y la veneración que le tenemos a la Virgen Santísima de Guadalupe.

Lo que ellos no se dan cuenta es que la amamos a ella porque amamos a su hijo que está en sus entrañas.

La Virgen de Guadalupe es un códice toda ella, es decir, cada elemento de la imagen tiene un significado, tanto para los indígenas como para los españoles que la recibieron.

Y ahora en nuestros días, estos símbolos siguen siendo significativos para nosotros y nos hacen amarla mucho y amar mucho a su Divino Hijo.

Si nos damos cuenta, la Virgen de Guadalupe está embarazada y en el centro de la imagen está el Nahui Olin, es decir, la flor de cuatro pétalos que representa al verdadero Dios por quien se vive, es así que ella misma nos dice que no es ella la importante sino el hijo que lleva dentro de ella.

Si así lo discernimos y comprendemos, es necesario que eduquemos a nuestros hijos para que lo comprendan y lo hagan vida, por eso aquí te dejo mis 5 Tips para amar mucho a María para amar mucho a su hijo, Jesús.

Primero. Conoce a María de Guadalupe. Nadie ama lo que no conoce, por eso es muy importante que nos demos tiempo para conocer a la Virgen María en su advocación de Guadalupe.

Debemos comprender que es la misma virgen sólo que se va apareciendo en diferentes lugares y va dando mensajes diferentes pero complementarios, todos encaminados a amar más a Su Hijo y a hacer Su Voluntad.

Poco a poco comprenderemos, por el mensaje que nos da la Virgen de Guadalupe, que aquí en México ha querido hacer su casa y que las personas de todo pueblo y nación la vinieran a visitar para adorar a su Divino Hijo.

Segundo. Comprende los signos y disciérnelos. Si estudiamos un poco el códice y el Nican Mopohua, podemos darnos cuenta de que la Virgen de Guadalupe vivo a traer la paz para nuestro pueblo y que fue ella quien forjó la nueva nación, basada en la fe y en el amor a Jesús por medio de ella.

Toda la imagen sagrada está llena de detalles que sería muy bueno conocer y comprender para tener el mensaje completo y lleno de amor.

Tercero. Habla con María para que ella le hable a Su Hijo de ti. Una vez que la conocemos, es necesario hablar con ella. Pero debemos hacerlo con confianza y con amor, como a una madre.

Ella está siempre atenta a lo que necesitamos y por lo mismo le ruega a su hijo que nos conceda lo que necesitamos, siempre que sea para nuestra salvación.

A una madre le hablamos de todo lo que hay en nuestro corazón y lo hacemos con confianza, lo mismo debe pasar con la Santísima Virgen María de Guadalupe.

Cuarto. Cántale canciones. Para que nuestros hijos la quieran cada vez más, es importante que la sientan cercana y una forma muy sencilla de hacerlo es cantarle canciones a María.

Las canciones dirigidas a la Virgen casi siempre son tiernas y llenas de amor por eso es muy sano y bueno que nuestros hijos las conozcan desde pequeños y se las aprendan para que las canten con mucho amor.

Quinto. Visítala en su casa y visita a Su Hijo en el sagrario. La petición principal que le hico María a san Juan Diego fue precisamente que se le hiciera una casita, un santuario donde la podamos ir a ver y donde le llevemos nuestras peticiones, nuestras angustias y alegrías para que sea ella quien las lleve ante Su Hijo.

Lo más hermoso es que, aunque la figura más llamativa es la Santísima Virgen María de Guadalupe, el sagrario no deja de tener el lugar principal y por lo mismo, es María quien nos acerca a Jesús.

Ojalá que les inculquemos a nuestros hijos el amor a nuestra madre Santísima y a Jesús, para que crezcan amando mucho a Jesús y buscando la protección y cuidado materno de María de Guadalupe.

¿No estoy yo aquí que soy tu madre?

Vayamos al encuentro de nuestra madre para que por ella lleguemos a Jesús.

 

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