La Virgen María y san Juan Pablo II

Los testimonios del amor entre el san Juan Pablo II y la Virgen María, son innumerables, es especial en torno a los acontecimientos y mensajes de Nuestra Señora en Fátima. 

El papa realizó la consagración de Rusia al Inmaculado Corazón de María como lo pidió la Virgen en sus apariciones en Fátima. 

El papa Juan Pablo II encarnó un pontificado lleno de novedad evangélica, de iniciativas, congruencia y dolor ofrecido por la salvación del mundo, ciertamente contó con un secreto: el secreto de María. 

Los testimonios del amor a la Virgen María del sacerdote Karol Wojtyla de nacionalidad polaca, quien a los 58 años siendo obispo y cardenal fue electo papa, son innumerables. La entrañable unión entre la Madre de Cristo y uno de sus hijos predilectos, trajo beneficios a toda la cristiandad, y de hecho, a la humanidad entera.

Infancia

Karol Josef Wojtyla nació el 18 de mayo de 1920, en la ciudad de Wadowice, Polonia. Casualmente, mayo es el mes de María. 

En su libro Don y Misterio, el papa Juan Pablo II, recuerda los orígenes de su vocación sacerdotal, y dedica un espacio a reflexionar la “trayectoria mariana” en su camino.

En primer lugar, recordó que en la parroquia de Wadowice, existía una capilla dedicada a la Virgen del Perpetuo Socorro a la que él y muchos estudiantes acudían antes de las clases en el instituto e incluso algunos también iban a rezar a María después de clases. 

Por otro lado un convento carmelita influyó en el santo, ya que desde ahí se expresaba la devoción a la Virgen del Carmen y la imposición del escapulario, el cual llevó desde los 10 años hasta el fin de sus días. Pero el ambiente salesiano que tuvo oportunidad de palpar, le inculcó en particular la devoción a María Auxiliadora.

Todo tuyo María

El episodio definitivo fue la lectura del Tratado de la Verdadera Devoción a la Santísima Virgen de san Luis María Grignon de Montfort, que le ayudó a avanzar con confianza en su amor a María, ya que por un tiempo temió que la de devoción a la Madre de Dios superara en su interior a Jesús; pero comprendió que no es posible porque es una devoción centrada en Cristo y que si María nos lleva a su Hijo, Él también nos lleva a su Madre. San Juan Pablo II recomendó la lectura de ese texto.

“Esto explica el origen del ‘Totus Tuus’ [lema de su pontificado]. La expresión deriva de san Luis María Grignon de Montfort. Es la abreviatura de la forma más completa de la consagración a la Madre de Dios, que dice: ‘Totus Tuus ego sum et omnia mea Tua sunt. Accipio Te in mea omnia. Praebe mihi cor Tuum, María’”, escribió en Don y Misterio el papa. Su escudo papal es una igualmente una manifestación de su lema, con T con un doble grosor y una M, en referencia a María.

Durante su vida tanto como laico y como después siendo ya sacerdote visitó en repetidas ocasiones el santuario mariano más importante de Polonia, ubicado Cracovia: el Kalwaria, así como en el santuario nacional de Jasna Góra, visita a la Virgen de Czestochowa.

El papa polaco 

En 1978, un obispo hasta ese momento muy poco conocido, para el mundo fue elegido Sucesor de San Pedro, el 16 de octubre; otra vez, “casualmente” mes del rosario, el otro mes mariano del año. 

Después de siglos de papas italianos, el obispo de Roma era un hombre venido del otro lado de la “cortina de hierro”, es decir, la zona de Europa que vivía bajo la dura influencia de la Unión Soviética quien sorprendió al mundo con su ímpetu, su lema, sus viajes… 

El 13 de mayo de 1981 mientras saludaba a los fieles en la Plaza de San Pedro fue víctima de un atentado. El turco Alí Agca, un asesino profesional parapetado entre la multitud, disparó su arma de fuego contra el papa. En esa fecha se conmemora la primera aparición de la Virgen de Fátima ocurrida en 1917.

Las graves heridas que pusieron en gravísimo riesgo su vida, le implicaron reposo y le impidieron recibir a los fieles por un tiempo; pero cinco meses después pidió volver a asomarse a la Plaza de San Pedro y en esa ocasión dijo: “Y de nuevo me he hecho deudor de la Santísima Virgen y de todos los santos patronos. ¿Podría olvidar que el evento en la Plaza de San Pedro tuvo lugar el día y la hora en que, hace más de 60 años, se recuerda en Fátima, Portugal, la primera aparición de la Madre de Cristo a los pobres niños campesinos?” y enfatizó que en “lo que me ha sucedido precisamente ese día, he notado la extraordinaria materna protección y solicitud, que se ha manifestado más fuerte que el proyectil mortífero”.

Al año siguiente, el mismo día 13 de mayo fue a Fátima a agradecer a la Virgen por su restablecimiento. Meses después en su natal Polonia mencionó; “Me resulta difícil pensar en esto sin emoción. Sin una profunda gratitud para todos. Hacia todos los que el día 13 de mayo se reunieron en oración. Y hacia todos aquellos los que han perseverado en ella durante este tiempo… Estoy agradecido a Cristo Señor y al Espíritu Santo, el cual, mediante este evento, que tuvo lugar en la Plaza de San Pedro el día 13 de mayo a las 17.17, ha inspirado a tantos corazones para la oración común”.

Agregó “y, al pensar en esta gran oración, no puedo olvidar las palabras de los Hechos de los Apóstoles que se refieren a Pedro: la Iglesia oraba insistentemente a Dios por él”.

Caída del Comunismo

La Virgen de Fátima había pedido en las apariciones a los niños Lucía, Jacinta y Francisco, que el papa consagrara Rusia a su Inmaculado Corazón en comunión con todos los obispos del mundo, pasaron varias décadas y finalmente este acto de consagración lo llevó a cabo san Juan Pablo II, el 25 de marzo de 1984. La propia sor Lucía Dos Santos, vidente de la Virgen, confirmó que la consagración fue según lo solicitado por María. 

El papa declaró un año jubilar mariano como preparación al Gran Jubileo del año 2000, entre el 7 de junio de 1987 al 15 de agosto de 1988 y escribió la encíclica Redemptoris Mater.

El Muro de Berlín cayó en 1989 y poco después los gobiernos socialistas de los países de Europa se derrumbaron como castillo de naipes incluida la Unión Soviética, que desapareció en 1991.

Dies Natalis – Nacimiento al cielo

Una de las características más señaladas del pontificado de Juan Pablo II fueron sus múltiples viajes por todo el mundo. Entre los cuales se cuentan los santuarios marianos más importantes del orbe: la Basílica de Guadalupe (en su primer viaje en enero de 1979), Lourdes (Francia, el último fuera de Italia en 2004) y Fátima (Portugal) entre muchos otros como Cáacupe en Paraguay o Loreto en Italia.

El papa Juan Pablo II falleció después de una larga postración la noche del 2 de abril de 2005, en la octava de Pascua, en primer sábado de mes y víspera de la fiesta de la Misericordia. Cabe mencionar que todos los sábados están dedicados a la Virgen, y el primero de mes, en especial, Ella misma pidió que si se realizan oraciones particulares conseguiría gracias especiales para los fieles; y la misma fiesta de la Misericordia, fue instituida por san Juan Pablo II.

 

Con información de ACI Prensa y El País. 

Libros: Don y Misterio; Memoria e Identidad del Papa Juan Pablo II. 

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