
La constancia lleva a la virtud. Aspirar a la felicidad
Si somos libres en cada acto, y cada vez estamos llamados a elegir entre el bien y el mal, la virtud es lo que nos permite tener un hábito hacia la elección correcta.

Si somos libres en cada acto, y cada vez estamos llamados a elegir entre el bien y el mal, la virtud es lo que nos permite tener un hábito hacia la elección correcta.

El papa Francisco nos invita a pedirle al Señor que aumente nuestra caridad y nos conceda un corazón abierto y generoso para no ser indiferentes ante las necesidades de los demás.

En estos tiempos dramáticos, la solución está en redescubrir la virtud. Si practicar la virtud fuera lo normal, el mundo sería feliz.

El autoerotismo es una falsificación del auténtico amor, una copia barata del mismo, o su devaluación hasta identificarse, simple y llanamente, con el placer.

La palabra que la Biblia utiliza para nombrar la “santidad” es el término hebreo “qadash” que significa “estar limpio”, “sagrado”, “físicamente puro”.

María es modelo de virtud y de fe. Al contemplarla llevada al Cielo, podemos sentirnos invitados a seguirla, a luchar por ser humildes, reconociendo nuestros defectos, pero luchando contra ellos.

La virtud de la Esperanza es la que nos mantiene firmes en la lucha de cada día, confiados en Jesús; y en el Cristianismo, se asocia con el ancla.

Cada 12 de diciembre y los días anteriores, prácticamente en todo México sucede algo en relación a la Guadalupana, incluso aquel no creyente puede notarlo.

Quien más disfruta cada momento es el que valora a cada persona y cosa, en vez de buscar lo que no se tiene. Hay que saber gozar de lo más simple.