
La penitencia
La penitencia no es más que aceptar voluntariamente todas nuestras cruces diarias. Por pequeñas que sean y aceptarlas con amor.

La penitencia no es más que aceptar voluntariamente todas nuestras cruces diarias. Por pequeñas que sean y aceptarlas con amor.

Estamos en cuaresma, tiempo en el cual la iglesia compele a todos los católicos a hacer penitencia y ayunar durante cuarenta días y cuarenta noches en el desierto.

Nuestros pecados, nuestras miserias e iniquidades son muchas, pero la misericordia de Dios es aún mayor y siempre nos perdonará mediante el sacramento de la confesión.

En el pasado, la Cuaresma era el inicio de 40 días de ayuno, penitencia y oración.

El corazón humano es insaciable, la cuaresma nos recuerda que sólo Dios lo puede llenar, y nos invita a no conformarnos con menos.