
La mano de Dios es nuestra mano
Dios puede hacer milagros para acabar con el hambre y otras necesidades, pero no lo hace así: nos lo ha dejado a nosotros, como la vid da fruto en sus ramas.

Dios puede hacer milagros para acabar con el hambre y otras necesidades, pero no lo hace así: nos lo ha dejado a nosotros, como la vid da fruto en sus ramas.

Mover montañas por fe no tendrá mayor trascendencia; pero mover montañas humanas es valioso. Por vivir mi fe, velo y me ocupo de las necesidades del prójimo.