
La gran secuela del COVID-19
La peor secuela de la pandemia será tener mucho miedo, ansiedad, depresión, angustia, rencor, rabia, furia y mucha incertidumbre.

La peor secuela de la pandemia será tener mucho miedo, ansiedad, depresión, angustia, rencor, rabia, furia y mucha incertidumbre.

Crece el número de ateos en el mundo, crecen más todavía los agnósticos y aparece un nuevo grupo de personas que creen en Dios, pero no se identifican con ninguna denominación religiosa.

El filme nos introduce en el apasionante drama de la humanidad, mostrándonos de paso cómo la fe nos empuja a transformar el mundo para bien.

La Congregación para la Doctrina de la Fe publicó la Carta Samaritanus Bonus sobre el cuidado de las personas en las fases críticas y terminales de la vida.

La fe en el amor y en la atención de Dios a nuestras plegarias es un don que debemos pedir y aceptar.

El Espíritu Santo nos enseña la doctrina de Jesús y también nos mantiene despiertos en las cosas del Señor.

Cuando los apoyos humanos se desvanecen, no nos queda sino mirar a Dios. Si somos cristianos sabemos que nunca nos rechaza.

Al iniciar una nueva década, ¿qué adoración, qué alegría, qué camino de búsqueda o qué regalo podemos presentar?

Con base en la palabra del papa Francisco, José Martínez Colín invita a hacer las actividades cotidianas desde la luz de la fe.

Las tradiciones pueden modificarse cuando influencias de otras culturas llegan; sin embargo, se debe elegir y adoptar las que se acerquen más al estilo de vida de la población.

La señora María del Socorro Sara es ejemplo de lucha y de fe porque, con la ayuda de Dios, ha logrado vivir 80 años en los que ha ayudado a formar a sus hijos y familias.

Lo ideal es poder decir a Jesús que somos parte de su rebaño, y que Él es el Pastor que te guiará por buen camino en la vida.