
Vivamos en familia la fiesta de la Misericordia
La misericordia se aprende en casa: educar el corazón también es formar el alma.

La misericordia se aprende en casa: educar el corazón también es formar el alma.

Amar es la base de todo caminar en familia. Apoyar sin asfixiar, acoger con el corazón y educar desde la caridad permite formar hijos seguros, empáticos y responsables. Cuando el amor guía nuestras decisiones, los intereses personales se alinean con el bien común y la familia se fortalece.

El amor no es envidioso por lo que debemos enseñar a nuestros hijos a alegrarse con la felicidad de los demás.

¿Qué elementos juegan en la empatía o las críticas hacia Francisco?, ¿De qué manera debemos ver el ministerio petrino del Papa Francisco? El Dr. Rodrigo Guerra aporta claves importantes a estas cuestiones.