
El Mundial y Dios
Esperemos el desenvolvimiento pacífico del Mundial y en cualquier caso, la alegría y la unidad no pueden sino ser gratas a Dios.

Esperemos el desenvolvimiento pacífico del Mundial y en cualquier caso, la alegría y la unidad no pueden sino ser gratas a Dios.

Jesús promete la felicidad no al que logra vengarse, sino al que perdona y lo hace “setenta veces siete”.

El Cardenal Aguiar Retes, Arzobispo Primado de México, presidió la celebración del Corpus Christi, en la Catedral Metropolitana.


El dolor vino como consecuencia del pecado, pero una vez entrado en la vida del hombre, el Señor logró que pudiéramos aprovecharlo para nuestro bien.

¿Cómo puedo conseguir esa santidad que es felicidad?

Hoy en día algunos piensan que pueden prescindir de Dios para salvarse, piensan que porque “no matan, ni roban” ya se merecen el Cielo. Pero se olvidan que es gracias a Jesucristo que el Cielo se ha abierto para el hombre.

México se encuentra en medio de una encrucijada muy importante para su sociedad en el presente y en el futuro, ¿cómo decidir el camino a elegir?

El árbol se sintió fuerte, seguro, y se dispuso a cumplir su misión. Al envidiar lo de los demás, olvidamos ser felices con lo que somos y tenemos.

Jesús invita a alegrarse en el caso de padecer por Él, “porque vuestra recompensa será abundante en los cielos”.


La fiesta de la Misericordia es entonces la fiesta de la realidad: la realidad de amor de Dios que nos quiere como somos y nos eleva.