
El poder de la amabilidad. “Todo por amor”
La historia de san Francisco de Sales recuerda que la paciencia y la amabilidad tienen un poder silencioso: pueden cambiar corazones, reconciliar personas y abrir caminos donde antes había conflicto.

La historia de san Francisco de Sales recuerda que la paciencia y la amabilidad tienen un poder silencioso: pueden cambiar corazones, reconciliar personas y abrir caminos donde antes había conflicto.

La simpatía etérea es repugnante. La amabilidad no debe nunca ser etérea y sí, en cambio, llena de memoria; si no, más que amabilidad, es una burla.

La siguiente cualidad que San Pablo señala es que “el amor no obra con rudeza”, lo cual, dicho de modo afirmativo, significa que el “amor es amable”.