El don de entendimiento no es una capacidad intelectual, sino “gracia” que ayuda a comprender enseñanzas de Cristo y el designio de salvación de Dios.

Bestia transformada. La puerta del Cielo
Ser bautizados es asumir una forma de vivir: servir y no dominar, salvar y no condenar. El Bautismo nos une a Cristo y nos hace hermanos, formando la Iglesia. Por eso la fe no se posterga: padres y padrinos reciben el compromiso de educar con alegría, coherencia y testimonio.



