El don de entendimiento no es una capacidad intelectual, sino “gracia” que ayuda a comprender enseñanzas de Cristo y el designio de salvación de Dios.

Alimentar la vida. Un buen amigo: el libro
La Sagrada Escritura es un espacio privilegiado de encuentro en el que Dios sigue hablando a los hombres y a las mujeres de todos los tiempos, para que, escuchándolo, puedan conocerlo y amarlo.



