En entrevista, el Padre Guillermo Gutiérrez, miembro del Pontificio Consejo para la Familia, nos platica sus experiencias al lado de Juan Pablo II.

Bestia transformada. La puerta del Cielo
Ser bautizados es asumir una forma de vivir: servir y no dominar, salvar y no condenar. El Bautismo nos une a Cristo y nos hace hermanos, formando la Iglesia. Por eso la fe no se posterga: padres y padrinos reciben el compromiso de educar con alegría, coherencia y testimonio.



