“Vemos su alegría de vivir […] Pero no podemos dejar de ver las guerras fratricidas que causan tantas víctimas inocentes”, destaca el Santo Padre.
@voxfides
redaccion@yoinfluyo.com
“Vemos su alegría de vivir […] Pero no podemos dejar de ver las guerras fratricidas que causan tantas víctimas inocentes”, destaca el Santo Padre.
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Ser bautizados es asumir una forma de vivir: servir y no dominar, salvar y no condenar. El Bautismo nos une a Cristo y nos hace hermanos, formando la Iglesia. Por eso la fe no se posterga: padres y padrinos reciben el compromiso de educar con alegría, coherencia y testimonio.

Amar es la base de todo caminar en familia. Apoyar sin asfixiar, acoger con el corazón y educar desde la caridad permite formar hijos seguros, empáticos y responsables. Cuando el amor guía nuestras decisiones, los intereses personales se alinean con el bien común y la familia se fortalece.

Porque ¡Dios es amor! Esta es la revelación inefable, de la que el Jubileo, con su pedagogía, con su indulgencia, con su perdón y finalmente con su paz… nos ha querido llenar el espíritu hoy y siempre: ¡Dios es amor!

En cada familia se ha de poder descubrir el amor de Dios, pues ahí cada miembro es amado por quien es, no por sus logros.

La familia es el lugar donde aprendemos a amar y a tratarnos como hijos de Dios por lo que nosotros como papás debemos enseñarles a nuestros hijos cómo se hace.